¿Por qué hoy no se come carne en muchos sitios?

Seguramente hayas escuchado la tradición que prohíbe comer carne el Viernes Santo. Incluso en algunos lugares, esta prohibición se alarga a todos los viernes de Cuaresma. En muchas ocasiones se cumple inconscientemente, y ni siquiera nos damos cuenta de que estamos cumpliendo con una de las tradiciones más antiguas de la fe cristiana. Pero, ¿por qué es así?

Teóricamente, las fechas en las que se debe abstener del consumo de carne son los miércoles de ceniza, el primer viernes de Cuaresma y el Viernes Santo. Aunque después esto ha cambiado hasta prácticamente reducirse al día de hoy.

Se cuenta que esta costumbre tiene varios motivos. En primer lugar, porque antiguamente la carne era un gran privilegio y se estipuló que se tenía que hacer ayuno con alimentos que fuesen lujosos. Por ello, durante estos días en los que se conmemora la muerte de Jesucristo, los cristianos hacen este sacrificio.

Aunque también puede venir, como otras tradiciones cristianas, de adaptar costumbres paganas. Y es que el viernes era el día dedicado a Freya, la diosa de la paz, el placer y la fertilidad. Por ello se eligió este día, para hacer un acto de penitencia y abstenernos de los placeres del cuerpo. Sin embargo, los más ricos podían dispensarse de esta penitencia pagando la “bula” a la iglesia: una cantidad de dinero que los eximía de este sacrificio.

Hoy esta creencia es, más que nada, un acto simbólico. Porque si antes la carne era un lujo, hoy en día el pescado y el marisco – los sustitutos habituales de la carne en estas fechas – lo son más. Y si hablamos de placeres y moderación… precisamente en la comida es donde más comedidos somos, ¿o no?

¿Se sigue guardando este día en tu casa o ya se ha perdido la tradición?

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