Costa Rica busca facilitar sus direcciones para los turistas

Uno de los principales inconvenientes con los que se ven las caras aquellas personas que realizan turismo en Costa Rica, tiene que ver directamente con el modo en el que los habitantes locales suelen responden las preguntas acerca de dónde quedan determinados centros culturales, paisajes naturales, y demás elementos turísticos, por los métodos y técnicas que se utilizan en este país para denominar sus direcciones.

De hecho, si un costarricense se encuentra ante un turista desorientado, no tendrá ningún problema en darle una mano en todo lo que pueda, aunque el entendimiento de las partes se verá amenazado cuando el residente local trate de orientar al visitante con alguna frase como por ejemplo “25 metros al norte del antiguo Higuerón”, que para los viajeros no significa absolutamente nada.

La cuestión es que esta costumbre que lleva décadas arraigada en la cultura costarricense, parece tener fecha de caducidad en las próximas semanas, sobre todo a partir de un recientemente elaborado un proyecto impulsado por la Municipalidad de San José, la capital nacional, para elevar una nomenclatura formal al casco central de la ciudad, que con el tiempo podría extenderse también a otras localidades.

En este sentido, el propio alcalde de San José, Johnny Araya, ha comentado que el principal objetivo de este proyecto de ley es favorecer el turismo, y que nada tiene que ver con dejar de lado las antiguas tradiciones del país, sobre todo si se tiene en cuenta que una de las principales industrias con la que cuentan los habitantes de Costa Rica es, justamente, el turismo, y todos sus derivados.

“Vamos a superar una situación muy folclórica, pero sobre todo muy primitiva que tenemos los costarricenses de dar las direcciones, con referentes que ya ni existen. Esto no corresponde en pleno siglo XXI a una ciudad moderna”, explicó en este sentido el propio alcalde, quien especifica que en muchos de los casos, incluso, se hace referencia a negocios o locales que han sido cerrados dos décadas atrás, y que sólo confunden a los turistas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *