Cuando no hay parecido

Cuando vamos a hacernos un tatuaje, la mayoría tiene claro lo que quiere y el dibujo que adornará su piel pero muchas veces nos lo hacemos en zonas donde nosotros no vemos  cómo va quedando ni siquiera el resultado y eso hace que debas fiarte de la persona que te lo está haciendo.

Normalmente esas personas tienen experiencia dibujando, saben lo que hacen, tanto con un lápiz como con una aguja. Algunos te pintan primero a lápiz, o con otro material, el dibujo que quieres donde lo quieres y después solo han de seguir las líneas para lograr hacer el tatuaje y al menos así puedes saber que el dibujo es el que tú querías hacerte.

Pero, ¿qué pasa si el dibujo no es exacto al que has pedido? Bueno, normalmente hay algunas cosas que cambian, sutiles, pero adaptándolos a su personalidad. Eso hace que sean más originales, pero seguro que, como este, no hay otro original. Piensa en lo que harías tú si te fueras a tatuar ese dibujo que sostiene el hombre y descubrieras que te están tatuando algo completa y totalmente diferente.

Creo que sería el fin del mundo para ese tatuador porque no sale de esa, seguro. Además, has de tener en cuenta que los tatuajes suelen ser permanentes, o al menos duran su tiempo, con lo cual no es que vaya a ser fácil sacarlo.

Desde luego habrá que pedirles referencias a los tatuadores y no encontrarnos con ese tipo de imágenes a nuestras espaldas o en sitios que no podamos ver a simple vista porque estoy segura que, de encontrarte eso en tu espalda, sería algo por lo que te daría corte ir a la playa y enseñar semejante…. ¿borrico?

Vía: Bits and Pieces

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