Dinero fácil I

Dinero fácil es una película sueca que se aleja de otros estrenos más convencionales, aunque igualmente meritorias, de este verano, como Super 8 o El Regreso del Planeta de los Simios, y está orientada a aquellos que buscan un cine más directo y crudo. Está basada en la obra del mismo título del escritor Jens Lapidus.

Johan Westlund (Joel Kinnaman) es un universitario que intenta sobrevivir en Estocolmo llevando dos vidas paralelas: por un lado es un buen estudiante de económicas que se relaciona con la gente rica de la ciudad y, por otra, más realista, tiene que sobrevivir haciendo de taxista y, incluso, llevando a cabo pequeños trabajos por delincuentes de la ciudad. Un encargo que parece que tiene que solucionar su situación económica consiste en buscar el Javier (Matías Padín Varela), que acaba de huir de la cárcel. La situación se complica y acaban entrando en escena el duro Mrado (Dragomir Mrsic) y el peligroso mundo de los traficantes de drogas de la ciudad.

La película se centra, fundamentalmente, en la vida de estos tres personajes, añadiendo quizás otro, la propia ciudad de Estocolmo, en su cara más oscura. En todos los casos se trata de una vida nada sencilla, con diferentes caras y mostrando personajes profundos, ambiguos y muy creíbles. La vergüenza del Johan por sus raíces, el amor de Javier por su hermana o la incapacidad del Mrado para cuidar a su hija son el contrapunto dramático en la parte de la trama más convencional. Sin embargo, las historias de los tres personajes son bastante sencillas, lo que se puede entender como una pequeña crítica.

Fuente: Europa press

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