El amor en la televisión II

En el programa de televisión: Mujeres y hombres y viceversa, poco a poco se convierten en jóvenes a los que les interesa ser populares ante todo, cobrar dinero y acostarse con cuantas más personas mejor. Lo cual indica que sus valores y principios se han esfumado al igual que su dignidad, el esfuerzo y dedicación por conseguir las cosas han pasado a un segundo o tercer plano, eso en el mejor de los casos, y se hacen mayores pensando que van a poder chupar del bote toda su vida, cuando lo que no saben es que están muy acabados antes de empezar.

No son periodistas, no tienen estudios cualificados, no han hecho nada en su vida que merezca un reconocimiento, pero ahí están, comentando programas del corazón cuando auténticos periodistas están en el paro esperando que les den una oportunidad. Increíble.

 

Alguien podría pensar, lo que le pasa a esta es que tiene envidia. Nada más lejos de la realidad. Yo no vendería ni mi orgullo, ni mi dignidad, ni mi cuerpo, por un puñado de euros. Me gusta el anonimato, me gusta trabajar día a día y ganarme las cosas, me gusta que mi familia esté orgullosa de mí, me gusta ser mujer de un solo hombre, me gusta tener integridad.

Es una lástima que estos jóvenes, a mi parecer, estén perdiendo el rumbo. Es lamentable que se fomente este tipo de actitud, y que esta cadena no sepa hacer otra cosa que alentar a éstos a hacer el ridículo.

En ellos está el futuro de nuestro país. Que Dios nos pille confesados.

Así va España.

Fuente: Telecinco

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