El indigente que duerme en la suite de Obama

Jeffery Watson

Lamentablemente, el mundo está lleno de personas que viven en situación de calle, o de indigencia, y que deben luchar cada noche para encontrar un albergue o algún sitio en el que poder dormir con algo de tranquilidad. Entre todos ellos, sin dudas, Jeffery Watson es el más famoso del mundo, ya que la semana pasada logró utilizar su picardía para terminar durmiendo en una suite que sólo está disponible para Barack Obama, el Presidente de los Estados Unidos.

En concreto, la noticia es que este vagabundo de la ciudad norteamericana de Pittsburgh ha saltado a la fama en los últimos días, cuando se conoció que logró colarse en el hotel más lujoso de la localidad y dormir en la suite donde también lo hace Obama. Para ello, ha tenido que utilizar todas las técnicas conocidas y las que no lo son, y aunque fue una circunstancia que no se va a repetir, seguro la pasó de maravillas.

El caso es que de acuerdo a los medios locales, el mendigo, de 48 años, se coló en el hotel Omni William Penn, que también solían frecuentar otros varios Presidentes anteriores de los Estados Unidos, y luego de algunos engaños llegó hasta la suite presidencial, que tiene casi 100 años de antigüedad, y que por lo demás destaca por sus casi 400 metros cuadrados y hasta con un piano de cola.

Obviamente, al ver que era una de las grandes oportunidades de su vida, aprovechó para tenderse y pasar allí la noche, algo que le interesaba mucho más, desde luego, que quedarse a dormir en la calle o en algún albergue transitorio. Lamentablemente para él, la suite estaba ocupada, por lo que a las pocas horas de haber llegado a ello fue desalojado de inmediato por los conserjes que subieron a presentarla a los nuevos ocupantes.

El hombre, que fue llevado por la Policía nuevamente a las calles y que se ha convertido en una celebridad en los Estados Unidos, podrá contarle a todos sus amigos que durmió en una suite que cuesta alrededor de 2.000 euros por noche, y aunque fue multado con 12.000 dólares, está seguro de que nadie le obligará a pagarlos.

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