Flips y volteretas con los dedos de la mano

El skater un arte que no todo el mundo domina. Yo soy incapaz de subirme a un monopatín sin pegarme un guarrazo bastante considerable… Pero ya lo del fingerskate es que me deja alucinada. Consiste en hacer lo mismo que haríamos sobre la tabla de skate… pero con los dedos de la mano.

Sí, como lo has oído. El fingerskate utiliza tablas en miniatura que se controlan con los dedos de la mano. ¿Sabes ese gesto de andar con dos dedos? Pues poniendo la mano de la misma manera pero sobre la tabla es como se pone para comenzar a hacer maniobras. Seguro que te parece una tontería, pero te retamos a que lo intentes. Seguro que si no tienes práctica antes, no te sale nada.

Este hobbie se puso de moda en los años 70 gracias a Lance Mountain, y años después, en 1985 publicó las instrucciones para construir minitablas en la revista Skateboarder. Aunque se inició en Estados Unidos, lo cierto es que en Alemania  también comenzó pronto una gran afición.

Esto de las tablas en miniatura causó furor e incluso gente que no tenía ningún dominio del fingerskate comenzó a coleccionarlos. Si has crecido en los 90, seguro que has tenido alguno, aunque lo único que hicieras fuera pasear adelante y atrás.

Los fingerskater parten de cuatro posturas básicas: nollie, switch, fakie y regular. Y de ahí, hacen sus piruetas en tres estilos: vert: con rampas y trucos aéreos, freestyle: trucos de suelo y flips; y street: trucos con pasamanos, escaleras… todo ello imitando el mobiliario urbano.

Te dejamos este vídeo para que veas las maravillas que pueden hacerse. Y además, con repeticiones a cámara lenta, para que no te pierdas detalle.

 

 

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