La casa en el medio de la autopista

Las autopistas, en general, no tienen nada que impida el paso directo a través de sus kilómetros de largo. Sin embargo, esto no sucede siempre, ya que ha salido a la luz en estas horas, un curioso caso en la localidad china de Wenling, en la provincia de Zhejiang, en el que una familia, al no estar dispuesta a deshacerse de su casa, ahora vive instalada en su hogar, en el medio de una vía de alta velocidad, como si nada pasara.

La cuestión del caso es que el residente local Luo Baogen y su mujer se negaron a la construcción de una carretera que atraviesa el barrio que habitan desde hace años, y aunque todos sus vecinos finalmente accedieron a las elevadas ofertas presentadas por el estado local para poder vender sus casas y que se levante la autopista, ellos prefirieron conservar su hogar.

El problema, sin embargo, es que como las autoridades estaban decididas a seguir adelante con la vía de rápida velocidad, una de las más importantes que se han construido en el país más poblado del mundo en los últimos años, ahora podemos ver cómo la propiedad de la pareja quedó rodeada de asfalto, tal y como demuestra la fotografía que se adjunta a este artículo.

Sin embargo, algunas fuentes del Gobierno chino han asegurado que no se trata del primer caso de “ocupantes clavos”, como llaman a las familias que se encuentran en tierras que el estado pretende utilizar para ser funcionales a todo el mundo, pero que se niegan a abandonar sus casas o terrenos, convirtiéndose en un dolor de cabeza total, porque las leyes locales amparan este derecho, algo que no sucede en todo el mundo.

De hecho, hasta hace unos años era posible mover a los ocupantes de un edificio sin la necesidad de una compensación económica, pero en los últimos años se produjeron modificaciones sobre las leyes de propiedad privada, y si bien las autoridades ofrecieron unos 13.000 dólares a la pareja por su terreno, ellos no quisieron saber absolutamente nada con marcharse de allí.

http://youtu.be/cbCWruynh4k

Un pensamiento en “La casa en el medio de la autopista”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *