La oración del cornudo

Esto en clave de humor, como siempre.

Oh Dios. que mi mujer nunca me ponga cuernos
y, si me los pone, que nadie la vea
y, si la ven, que nadie me cuente
y, si me cuentan, que yo no les crea
y, si les creo, que yo no me enoje
y, si me enojo, que no la mate
y, si la mato, que no me encierren
y, si me encierran, que no me violen
y, si me violan que no me duela
y, si me duele, que no me guste
y, si me gusta, ¡¡que no me saquen de la cárcel!!

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