La zapatilla boomerang

Cuando se es pequeño (en aquella época donde darte un azote no era visto como maltrato físico sino como correctivo de “o aprendes a portarte bien o te arreo”), solo hacía falta la mano y un trasero donde pegar, y la verdad es que por ahí entraban mucho mejor las lecciones, al menos las personas salían más centradas.

Sin embargo ahora los castigos físicos no están bien vistos y uno ha de hacer malabares para controlar a los niños. Dicen que todo es comunicación, y sí, hasta cierto punto, claro. Pero, ¿y si necesitaran un correctivo? Pues nada, aquí nos proponen uno con la zapatilla boomerang. Se trata de una zapatilla con la que puedas alcanzar al niño o niña (pues corren como liebres) y tener de nuevo tu zapatilla).

Ojo, que no estoy queriendo decir que el castigo físico sea lo mejor, que no lo es, una buena comunicación y el hecho de no dar tu brazo a torcer es lo mejor y preferible a pegar a un niño porque nadie aprende así, debes enseñarle a tu hijo a entender el motivo por el cual se le reprende pero también has de entender que en otra época el castigo físico se daba y estas zapatillas pueden verse como si fueran un recordatorio, una nota de humor.

La verdad no veo a ninguna madre o padre con unas zapatillas así, creo que más de uno y de una acabaría tropezando con esas cosas… Seguro.

Mientras tanto, ¿una de recuerdos? Porque también hace mucho tiempo que no se ven boomerangs entre los niños (también porque acabamos con chichones por todos lados), lo malo de aprender algo nuevo, que primero debemos sufrir para perfeccionarnos después. Mira, puedes probar con las zapatillas que, digo yo, dolerá mucho menos.

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