Los impuestos más ridículos de la historia

Impuestos ridiculos

Probablemente una de las mayores molestias de las sociedades modernas tiene que ver con el pago de los impuestos. Sin embargo, en mayor o menor medida se trata de cobros que tienen un destino y que debemos realizar para vivir mejor como sociedad. Ahora, si quieres escuchar sobre impuestos ridículos, no puedes perderte la lista de aquellos que han quedado en la historia de los cobros.

El primero de los casos sumamente curiosos tiene que ver con el impuesto sobre los sombreros. Aunque es evidente que no se trata de un pago actual, sí es cierto que durante el siglo XVII, en el Reino Unido, aquellas personas que tenían el poder adquisitivo como para hacerse con un sombrero, también debían pagar aparte para tenerlo.

Japón también es protagonista de esta lista, y no de forma casual, sino gracias a su economista Takuro Morinaga. Un hombre que ante la necesidad de recaudar dinero decidió que sería bueno cobrarle a todos sus compatriotas que pudieran llegar a ser considerados más guapos que la media en el país.

En Finlandia, en tanto, hace algunos años, el Gobierno había decidido fijar un impuesto a cualquier persona que padeciera obesidad. Sin embargo realmente nunca llegó a llevarse adelante la medida, debido a que se le consideró discriminatorio, como en efecto lo era. Sin embargo, las autoridades esgrimieron en última instancia que su verdadera intención era la de premiar a las personas que se mantuvieran delgadas.

También fue muy común, en su momento, en Arkansas, Estados Unidos, el impuesto que se impulsó sobre todas aquellas personas que se hicieran o tuvieran tatuajes previos. En concreto, se trataba de una medida que fijaba el 6% de las ganancias totales a locales donde se realicen tatuajes.

Finalmente, y no menos curioso, resulta lo sucedido en Tenesse, Estados Unidos, donde si bien el consumo de drogas se encuentra permitido, entre los años 2006 y 2009 se estableció un impuesto por el cual las personas que tuvieran droga en su poder debían pagar un impuesto aparte, a modo de multa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *