Nombrar las cosas por su nombre

Más de una vez me he encontrado, principalmente en las tiendas de todo a un euro (como se llaman las tiendas de todo a 100 que antes acudíamos cuando necesitábamos algo, ahora también) con productos que, a pesar de decir una cosa en el envoltorio, después era otra cosa.

Donde me quedé más extrañada fue cuando vi un muñeco de Bu (uno de los malos de la serie Dragon ball) pero en el envoltorio decía que era Son Goku. Claro, quizás fuera cierto y estuviera dentro de su estómago, la cosa puede ser pero no creo que fuera por ahí.

Y es que a veces nos podemos encontrar con algunas cosas que uno no le ve mucho sentido y piensa, ¿es que no se dan cuenta de lo que hacen? El ejemplo más claro lo tenemos aquí, en esta imagen de un producto que desde luego es para matar a quien lo haya hecho.

En el envoltorio, las letras ponen Dogs que en español (para quien no sepa inglés o se le escape) significa Perros. El problema no es que esté mal escrito ni nada parecido, el problema son la clase de perros que vienen porque… ¿Alguien se da cuenta de que no son perros sino avestruces?

Bueno, eso si ahora no engloban a las avestruces como perros pero no creo, total, no es que vayan a hacer guau guau, creo, no he visto una de cerca. Vale que se les pueda sacar de paseo, vale que ataquen, normalmente no a la orden tuya, pero de ahí a que nos encontremos con un avestruz-perro pues creo que no va a pasar.

Así que ya sabes, mejor dejarse guiar por lo que ven los ojos, no lo que leemos, al menos en este caso. Y no creas que hay pocos casos, hay muchos, ¿conoces alguno?

Vía: Curionotas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *