Nos puede pasar

Estoy segura de que nos puede pasar. Es algo inevitable, algo que quizás te ha pasado ya o que te ha pasado pero de una forma diferente a la que es porque, sin duda, te llamaría la atención. Se trata de cuando te quedas en el ordenador y te llaman a cenar, a comer o hacer alguna cosa.

Lo primero que dices es: “voy” pero claro, en los 30 segundos siguientes la mayoría de las personas se olvidan de que los han llamado, más si están haciendo algo que les gusta o algo con lo que se están divirtiendo de tan manera que hay una nueva llamada, quizás más insistente, y un nuevo “voy” más enérgico para que no te molesten, porque sí, molesta cuando te interrumpen y lo único que quieres es que te dejen en paz.

Pero si eres niño se supone que has de obedecer a tu madre y hacerle caso, así que es normal pensar que vas a hacerle caso porque, de lo contrario, puede pasar algo como por ejemplo lo que pasa en la imagen. Al parecer están hablando dos personas y una de ellas ha de irse pero la otra le pide que se quede un poco más.

¿Qué pasa? Pues que le cuenta que si no apaga ya el ordenador su madre le estampará la cara en el teclado, justo lo que ocurre, seguramente porque se le fue el santo al cielo, es decir, que se tardó demasiado en hacer lo que le decían.

Y es que los ordenadores e internet es algo que nos abstrae y hace que nos olvidemos de todo, hasta de comer o de pasar tiempo con las personas de nuestra familia.

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