Salir de casa

Cuando sales de casa, quizás por la mañana, sabes que antes has de quitar la llave que supuestamente habrás echado para sentirte más segura, o para que los ladrones no lo tengan tan fácil. Es algo habitual pues todos echamos la llave cuando llegamos a casa porque hemos llegado a nuestro sitio privado y no queremos que nadie nos moleste ahí.

Y está bien, aunque muchas, y muchos, además de la llave, también tienen una cadena para reforzar la seguridad de la casa y sentirte más segura si llaman a la puerta y necesitas abrir, solo un poco, para ver quién es.

El problema viene cuando has de salir de casa y tienes una cadena como la de la imagen. Es una cadena que no quisieras tener que abrir cuando tuvieras prisa desde luego porque con ella no podrías correr ni mucho menos. Si te fijas, todo el recorrido que ha de hacer es largo y puede darte a equívoco incluso.

Esto al menos requiere un minuto porque las cadenas normales simplemente es correr la cadena y sale pero con esta no, tendrás que hacer todo su recorrido lentamente para poder escapar de tu propia casa.

Quizás tenga su ventaja y es que, como es tan larga, así será más difícil que se pueda romper la cadena si dan un empujón fuerte a la puerta y estarás más seguro pero, si te levantas con sueño y tienes que lidiar con ese puzzle a primera hora de la mañana creo que, quien esté al otro lado de la puerta, ya puede sentarse hasta que atines, salvo que te lo sepas de memoria. Eso o coger un destornillador y quitarlo, para algunos seguro que esa es la manera más rápida y sencilla de hacerlo.

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