Santo y seña

Eres un espía y deseas infiltrarte en una reunión del enemigo. Pero, para acceder a la sala, necesitas un santo y seña que no conoces. Así que decides permanecer en la puerta, oculto y a la escucha, para enterarte de lo que va diciendo todo el que entra.

Llega el primero y llama. 18, le preguntan. Él contesta: 9. Adelante. Parece fácil.

Esperas al segundo para asegurarte. Cuando llega le preguntan 8, y él responde 4. Pasa. Otro llega enseguida y se escucha 14 a lo que él responde 7. Ahora ya resulta evidente.

Muy seguro de ti mismo llamas a la puerta y escuchas 6. Respondes de inmediato, 3.

Ahora te encuentras en el depósito de cadáveres. ¿Qué ha salido mal?

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