Hay personas a las que, cuando abren los ojos por la mañana, se sienten muy mal, como si no quisieran que hubiera llegado la mañana para ir a trabajar, o a buscar trabajo, que es lo más habitual estos días. No es desánimo propiamente dicho, pero sí se sienten que no tienen un aliciente, un objetivo que los haga levantar con una sonrisa de la cama, que los llame y piensen que ese día va a ser diferente o mejor que el anterior y así con todos los demás.
Por eso esta imagen creo que te puede divertir y darte una sonrisa. Pero también hacerte reflexionar porque, ¿acaso no hay nada que te divierta de tu trabajo? ¿En serio? Imagina, si estás en una oficina donde registras contratos, ¿qué tal si te pones una meta? Cada 10 contratos pasados haces en una hoja una carita sonriente y al final del día ...