Seguramente debe haber pocas más molestas por las que deban pasar los amantes del cine, que ir a ver una película cuyo estreno han esperado durante una larga cantidad de tiempo, y que al querer concentrarse en ella, sólo oyen a las demás personas que se encuentran hablando en la sala, y ni siquiera del propio film, sino de cualquier otro elemento de sus vidas cotidianas, lo que se vuelve realmente tedioso.
En ese sentido, y a fin de poder acabar con estos habladores compulsivos que muchas veces aparecen en el cine, es que las principales salas de proyección de Londres, algunas de las cuales se encuentran en el complejo de cines “Príncipe Carlos”, están experimentando una novedosa técnica, que les permite darle un buen susto a las personas que hablen, para que de esa forma ya no vuelvan a hacerlo, en algunos casos, nunca más.
Lo concreto del caso es que ...