Un día sin ánimos

Muchas veces comenzar el día no es tarea fácil. En la etapa de la juventud y adolescencia, es  muy frecuente experimentar estos vaivenes de ánimo, que  no tienen explicación lógica para los adultos.

La frase más común en estos casos, por parte de padres y demás adultos es “¿qué problema puedes tener?”, sin embargo la angustia es real y la melancolía se instala en el alma cada minuto con más y más fuerza.

En un comienzo, debes saber que esta angustia, las ganas de llorar, el nudo en la garganta son reales. No existe nada de mentira o emulación en ellas, pues son una característica de la edad. Sin embargo, con unos simples truquitos  todo puede cambiar y tu día pasará de ser uno de los peores, a ser uno de los más lindos que puedas imaginar.

Ten siempre a mano el CD de tu artista favorito, con las canciones de éste que más te han llegado al corazón. Quizá te emocionen y te hagan llorar, pero aun así es una buena opción, pues te aliviarás mucho al poder llorar y de este modo eliminar la angustia.

Otra cosa que debes tener siempre a la vista, es la foto de tus seres queridos, en situaciones alegres. Recordar esos momentos de alegría y sonrisas te va a estimular para salir del pozo en que te encuentras.

Sal a la calle, arregla con amigos y recorre los comercios o parques si te gusta la vida al aire libre. Lo importante es que no te quedes en casa.

Arréglate con tu ropa más linda, eso también te hará feliz.

Como ves… no es tan difícil cambiarle la cara al día.

 

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