Un espacio propio

Al llegar a la adolescencia, el cuerpo y la mente experimentan una serie de cambios que, en ocasiones, suelen ser demasiado bruscos. Mucho de éstos cambios se manifiestan a través del carácter, es por ello que los cambios de humor, las variaciones en los gustos y en las necesidades son casi una constante.

Es sugerible para esta etapa tan controvertida de la vida, que los jóvenes del hogar cuenten con un espacio que les sea propio, en el cual puedan desarrollarse sin la intromisión de terceros en cuestión.

Aunque lo ideal sería que cada teen cuente con su propio cuarto, lo suficientemente adaptado a la privacidad, muchas veces es imposible o inalcanzable para las posibilidades económicas de los padres.

En este caso, se recomienda contar con un espacio apto para que los chicos puedan pasar la mayor parte de sus horas en el hogar, donde puedan leer, escuchar música, utilizar su PC o simplemente reunirse con amigas.

Si la casa no es lo suficientemente grande, lo ideal es remodelar el ambiente de mayor uso en la misma, de tal modo que sea del agrado de todos los miembros de la familia, pero que en determinadas horas del día, queden para el uso exclusivo de los jóvenes y adolescentes.

Una idea, puede ser adaptar la sala de estar familiar, llegando a un acuerdo en cuanto al color con que pintar las paredes de la misma, y con ciertos accesorios que sean del agrado de los chicos del hogar.

Fuente: espacio living

 

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