Bailarín drogado en la calle

Cuando estás hasta las cejas de algún tipo de sustancia estupefaciente te pueden pasar dos cosas. O terminas comatoso en algún banco de tu barrio, que es lo más probable, o te pones tan nervioso que te es imposible controlar tus propios impulsos, y eso es exactamente lo que le pasa a este pobre zagal.

Seguro que va a terminar con un moratón en las nalgas bien apañado.