El reciente informe de ciberseguridad elaborado por Hornetsecurity ha revelado las tendencias que transformarán el ámbito empresarial en 2026, destacando la proliferación incontrolada de herramientas de inteligencia artificial (IA). Este aumento masivo en la adopción de tecnología IA podría superar las capacidades de los equipos de legal, TI y seguridad, incrementando así la vulnerabilidad de las empresas a posibles ataques.
Basándose en el análisis exhaustivo de más de 72.000 millones de correos electrónicos, los expertos del Security Lab han identificado las ciberarmas basadas en IA como una de las amenazas más preocupantes. Estas herramientas permitirán a los delincuentes diseñar campañas de phishing y crear guiones complejos rápidamente, sin necesidad de conocimientos técnicos avanzados. Además, facilitarán la creación de deepfakes de voz y vídeo, potenciando la capacidad de suplantación de identidades.
El informe también advierte sobre la llegada del ransomware 3.0, una evolución del software malicioso que no solo cifrará o robará datos, sino que también alterará su integridad, sembrando desconfianza y confusión en los sistemas. Sectores críticos, como el financiero y el sanitario, podrían enfrentar consecuencias devastadoras debido a la manipulación de sus datos.
Por otro lado, el estudio destaca la computación cuántica como una amenaza futura. Aunque los ordenadores cuánticos podrían tardar entre 5 y 15 años en hacerse comunes, algunos ciberdelincuentes ya están utilizando la estrategia «Harvest Now, Decrypt Later (HDNL)». Esto consiste en recolectar datos cifrados actualmente, para luego descifrarlos cuando la tecnología cuántica esté disponible.
En conclusión, el informe de Hornetsecurity urge a las empresas a adaptarse a un panorama de amenazas en constante evolución, donde la inteligencia artificial y otros avances tecnológicos podrían redefinir por completo la ciberseguridad.