Con la reciente entrada en vigor de la AI Act en Europa, muchas empresas españolas enfrentan un dilema respecto a sus proyectos de inteligencia artificial. Esta nueva normativa, destinada a regular el desarrollo y uso de dicha tecnología, ha generado preocupación en el ámbito empresarial sobre si es prudente frenar o continuar con sus iniciativas en este sector.
Francisco Moreno Balboa, CEO y fundador de Logixs, una empresa dedicada a la integración de soluciones de inteligencia artificial, subraya que esta regulación debería interpretarse como una herramienta para fomentar una planificación más rigurosa, en lugar de ser vista como un obstáculo para la innovación. «La AI Act no busca paralizar la innovación, sino hacerla más accesible, garantizando la gobernabilidad en su implementación», señala Moreno. La ley pretende asegurar que los proyectos de inteligencia artificial cumplan con estándares de seguridad para proteger sectores sensibles como la banca, la energía y la salud.
Ante este panorama de incertidumbre regulatoria, Logixs recomienda que las empresas españolas revisen la solidez de sus proyectos de IA para garantizar que cumplen con las normativas actuales y futuras. Moreno destaca dos aspectos cruciales a considerar: la privacidad de los datos y la trazabilidad de las decisiones generadas por los sistemas de inteligencia artificial.
La privacidad de los datos es un componente crítico; las empresas deben ser conscientes de qué información es sensible y cómo se gestiona, incluyendo su almacenamiento, transferencia y protección contra posibles filtraciones. Por otra parte, la trazabilidad se presenta como una necesidad fundamental, permitiendo a las compañías rastrear el origen de cualquier decisión o afirmación emitida por un sistema de IA. Esto facilitaría la evaluación del impacto de dichas decisiones y permitiría una toma de decisiones más informada.
Moreno concluye que, aunque la inteligencia artificial ha llegado para quedarse en el ámbito empresarial, es esencial disponer de un equipo capaz de planificar adecuadamente y evaluar los riesgos asociados antes de lanzar nuevas soluciones al mercado. Aquellas compañías que dediquen tiempo a establecer una gobernanza de datos sólida podrían obtener una ventaja competitiva significativa en el futuro.