Fujitsu y la Fundación BCN Port Innovation han anunciado una colaboración significativa que busca impulsar la innovación tecnológica y la sostenibilidad ambiental en el Puerto de Barcelona. Este acuerdo incluye el desarrollo de una prueba de concepto (PoC) para implementar un gemelo digital oceánico, un proyecto pionero que tiene como objetivo enfrentar desafíos críticos en la regeneración del entorno marino, la protección de la biodiversidad y el fortalecimiento de la economía azul.
El gemelo digital se desarrollará mediante drones submarinos equipados con inteligencia artificial y analítica avanzada, lo que permitirá obtener imágenes de alta resolución del fondo marino, facilitando una sensorización no invasiva. Esta tecnología posibilitará la visualización y cuantificación de la biodiversidad marina, así como el cálculo de la biomasa en función de la cobertura vegetal y la estimación del carbono azul asociado a las algas.
La colaboración subraya el compromiso de Fujitsu con el desarrollo de tecnologías que generen un impacto positivo en la sociedad y el ambiente, alineándose con los objetivos de neutralidad climática y protección de ecosistemas marinos. La implementación de la prueba está prevista para el año 2026 en el Puerto de Barcelona, un esfuerzo que se desarrolla en un contexto donde los ecosistemas marinos enfrentan serias amenazas debido al calentamiento global y la contaminación.
El proyecto se enmarca dentro de las iniciativas de conservación y restauración marina impulsadas por la Unión Europea, especialmente después de la adopción de la Ley de Restauración de la Naturaleza en 2024, que establece la recuperación obligatoria de estos ecosistemas. El gemelo digital promete transformar cómo medimos y gestionamos los ecosistemas marinos, integrando capacidades avanzadas de captación de datos mediante inteligencia artificial.
Esta tecnología permitirá una adquisición de datos consistente y de alta calidad, que será procesada a través de modelos de aprendizaje automático para generar inteligencia ambiental cuantitativa. Esto facilitará la estimación de la cobertura vegetal, la evaluación de los hábitats y el cálculo de la absorción de carbono azul. Además, permitirá la monitorización continua de especies vegetales y el análisis de la evolución de los ecosistemas a lo largo del tiempo, anticipando los impactos potenciales del cambio climático y las actividades portuarias.