El colmo de los colmos es que, después del «si quiero» en tu propia boda, es que cojas el móvil y te pongas a actualizar tu perfil en las redes sociales o a subir un vídeo en ellas para que todo el mundo vea que ya estás casado.
Vamos, que a la esposa no se yo si le hizo muy feliz ver cómo su «marido» interrumpía la boda para actualizar en vez de lanzarse a por ella para el beso final.
En definitiva, en el mundo podemos encontrarnos miles de cosas. Y esta es una de ellas.