El auge del comercio electrónico durante las ofertas de verano ha provocado un notable incremento en la actividad de los ciberdelincuentes. Según datos del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), se registraron más de 122.000 incidentes de ciberseguridad en el último año, con un 40% relacionado con fraude digital. Esto crea un terreno fértil para las estafas en línea, donde los delincuentes montan tiendas falsas o suplantan marcas conocidas, aprovechando la urgencia de los consumidores por descuentos atractivos.
Para contrarrestar estos riesgos, Oney, una entidad financiera especializada en soluciones de pago, ha lanzado la iniciativa ‘Hacker Busters’. Esta campaña ofrece recomendaciones para ayudar a los usuarios a realizar compras seguras durante la temporada de rebajas. La firma subraya la importancia de verificar la fiabilidad de las tiendas antes de introducir datos personales o efectuar pagos.
Una de las principales recomendaciones es revisar detenidamente la URL del sitio web; es crucial que coincida con la marca que se pretende adquirir, sin errores ortográficos o caracteres extraños. Aunque el candado HTTPS indica que la conexión es segura, esto no garantiza la legitimidad del sitio. Oney también sugiere contrastar la información en la página, como el nombre del comercio, su CIF/NIF, dirección física y políticas de devolución.
Otro aspecto importante es la oferta. Las tiendas fraudulentas suelen ofrecer descuentos exagerados del 80% o 90% en productos populares, buscando manipular al consumidor mediante la presión del tiempo o las «últimas unidades». En respuesta, el Ministerio de Derechos Sociales ha intensificado la vigilancia durante las temporadas de descuentos tras constatar que el 70% de las rebajas analizadas incumplen normativas por presentar ofertas engañosas.
Pese a que una tienda pueda parecer confiable, Oney aconseja mantener precaución. Antes de finalizar cualquier compra, es recomendable revisar si la operación es segura y optar por métodos de pago que protejan al comprador, como tarjetas con autenticación reforzada, PayPal o Bizum. Si solo se permite el pago mediante transferencias bancarias o criptomonedas, es mejor desconfiar.
Asimismo, muchos ataques se originan fuera de las tiendas, a través de campañas de phishing y smishing que redirigen a usuarios a sitios fraudulentos. En el último año, se registraron 6,7 millones de intentos de phishing, principalmente dirigidos a compradores en línea. Por ello, se sugiere acceder a las tiendas escribiendo directamente la URL en el navegador.
Dedicar unos segundos a revisar aspectos como la dirección web, la información legal del comercio o las políticas de devolución puede ayudar a detectar irregularidades. Oney busca empoderar a los usuarios con herramientas y conocimientos que les permitan navegar con confianza y seguridad en el mundo digital, destacando que la mejor manera de combatir el fraude es mediante la educación financiera.