El próximo 15 de julio, en el marco del Día Internacional de las Tecnologías Apropiadas, se presentará el 15º informe Tecnología y Discapacidad por el Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco, en colaboración con Keysight Technologies Sales Spain. Este análisis, sustentado en una encuesta a 325 personas con discapacidad en busca de empleo, explora el impacto de la inteligencia artificial (IA) en el mercado laboral para este colectivo.
En un contexto donde la automatización genera tanto preocupación por la posible pérdida de empleos como esperanza en la mejora de la productividad, el informe llega en un momento crucial. La digitalización avanza, y para las personas con discapacidad, ya enfrentando barreras de acceso, surge el temor de quedar más atrás en el ámbito laboral.
Sin embargo, los resultados de la encuesta son predominantemente optimistas: un 60,2% percibe la IA como una oportunidad para mejorar su empleabilidad. La tecnología se considera un aliado en la elaboración de currículos, preparación para candidaturas y entrenamiento para entrevistas. No obstante, un 30,3% ve la IA como una posible amenaza, temiendo la pérdida de empleos para personas con discapacidad. Un 9,5% se muestra ambivalente, reconociendo tanto riesgos como beneficios.
El informe señala que las personas con discapacidad no se hallan mayoritariamente en empleos susceptibles a la automatización. La exposición a la IA depende más de cada ocupación específica. Trabajos que requieren interacción física o habilidades interpersonales, como la cocina o el cuidado personal, son menos propensos a ser automatizados.
Aunque los sectores donde buscan empleo sean menos vulnerables, los jóvenes en busca de su primer trabajo y las mujeres con discapacidad pueden enfrentar mayores desafíos conforme la IA transforma el mercado laboral. La falta de experiencia y habilidades específicas necesarias emergen como barreras para estos grupos.
A pesar de las inquietudes, la automatización no ha tenido un impacto negativo diferencial hasta ahora en el empleo de las personas con discapacidad. Por lo tanto, es crucial seguir observando el uso de la IA para evitar sesgos algorítmicos. El informe también subraya que la tecnología puede mejorar la calidad de vida, con un 94,8% de encuestados indicando que incrementa su independencia, y un 89,9% afirmando que contribuye a su bienestar. Además, un 93,6% considera la digitalización como una ayuda en la búsqueda de empleo.
Pese a los beneficios identificados, las barreras como la falta de formación, el costo y la accesibilidad tecnológica siguen limitando el potencial inclusivo de las nuevas herramientas digitales. Un 84% de los encuestados enfrenta obstáculos en el entorno digital, lo que enfatiza la necesidad de tecnologías accesibles y una formación adecuada.
El informe concluye que, aunque hay retos pendientes, las nuevas tecnologías pueden ser aliadas en la inclusión laboral de las personas con discapacidad, siempre que se diseñen con criterios de accesibilidad y equidad. La colaboración en la formación en competencias tecnológicas para este colectivo se destaca como esencial para maximizar oportunidades y reducir la brecha laboral.