Con el regreso a la rutina tras las vacaciones estivales, el sector del entretenimiento busca nuevas formas de cautivar a su público mediante opciones innovadoras y emocionantes. En este contexto, EVA (Esports Virtual Arenas) emerge con fuerza en el mercado español, consolidándose como una de las propuestas más atractivas al ofrecer experiencias de realidad virtual inmersiva a gran escala en diversas ciudades.
Con sedes operativas en Madrid, Málaga y Granada, EVA se dirige tanto a familias y grupos de amigos como a empresas interesadas en actividades de team building. Estas instalaciones permiten a los usuarios moverse libremente en recintos que abarcan cientos de metros cuadrados, sin necesidad de cables ni mochilas. En este entorno, el propio cuerpo del jugador se convierte en el controlador del videojuego, proporcionando una sensación de inmersión sin precedentes.
Jean Mariotte, CEO de EVA, comenta sobre la propuesta: «Es difícil transmitir lo que supone jugar a estas experiencias inmersivas, pero nos consta que son adictivas porque el ratio de retorno de gente que vuelve una y otra vez es altísimo. Nuestro sueño es convertir la realidad virtual en una experiencia social. Queremos que la gente juegue junta, se mueva, ría y comparta una aventura que sería imposible vivir desde casa».
El catálogo de EVA está diseñado para una amplia variedad de usuarios, desde gamers veteranos hasta novatos que están probando la realidad virtual por primera vez. Las sesiones permiten formar equipos en un mismo escenario digital, promoviendo la comunicación y el trabajo en equipo. Las propuestas incluyen desde aventuras cooperativas de estilo survival como «EVA Moon of the Dead», hasta la acción competitiva de «EVA Battle Arena» y opciones familiares como «Rabbids: Color Chaos». Además, los espacios de EVA están disponibles para torneos, celebraciones privadas y eventos corporativos.
En España, EVA posee tres importantes espacios dedicados al ocio inmersivo. En Madrid, dispone de dos arenas que suman un total de 1.000 metros cuadrados. En tanto, los recintos de Málaga y Granada ofrecen 500 metros cuadrados cada uno. En todos ellos, un equipo especializado en realidad virtual acompaña a los asistentes, garantizando una experiencia óptima y segura para todos los jugadores.