Namirial, un destacado proveedor paneuropeo de servicios de confianza cualificados, ha logrado un importante hito al alinear su plataforma de identificación digital y servicios de firma con la normativa europea eIDAS2. Esta certificación sitúa a la empresa entre las primeras en cumplir con los nuevos estándares, lo que representa un avance significativo en la validación de sus soluciones ya desarrolladas antes de las fechas límite estipuladas.
El Reglamento (UE) 2024/1183 se aplica en todo el territorio europeo, incluyendo países como España, Italia y Francia. Namirial ha recibido la certificación para su plataforma de identificación digital, conocida como Namirial Onboarding, que ha incorporado tecnologías con un alto nivel de seguridad en línea con el Reglamento de Ejecución europeo 1566/2025. Esta herramienta ofrece una solución integral que abarca métodos de identificación remota, desde la verificación documental hasta la identificación electrónica reforzada.
Sectores como el financiero, el asegurador y el de telecomunicaciones están mostrando un interés creciente en estos sistemas de identificación. Además, las administraciones públicas y entidades reguladas buscan implementar procesos más eficientes y seguros para la identificación y firma de documentos.
Además de certificar su sistema de identificación, Namirial ha obtenido conformidad regulatoria para su servicio de gestión de dispositivos de creación de firma cualificada remota (rQSCD). Este logro es especialmente significativo en el contexto español, donde Namirial se posiciona como líder en el ámbito de la firma digital.
Luigi Enrico Tomasini, Compliance Manager de Namirial, destacó que la empresa ha estado trabajando en la mejora de sus procesos de identificación mucho antes de la implementación de la normativa, haciendo del cumplimiento un componente esencial de sus servicios. «Este logro formaliza un camino que iniciamos con mucha antelación a los plazos regulatorios», afirmó.
Con la llegada de eIDAS2, Namirial ha realizado una preparación exhaustiva para elevar sus estándares, invirtiendo en certificaciones, procesos e infraestructuras. Esto garantiza no solo la continuidad y seguridad de sus operaciones, sino también una adaptación efectiva a los futuros desafíos tecnológicos en el ámbito de la identidad digital.