Un día duro

Seguro que si vas al trabajo y te despiden tu humor no será el mejor ese día. Si además las cosas que has recogido se te caen al suelo porque se rompe la caja, te quitan el coche, se te caen las llaves de tu casa y no puedes abrir y, para rematar, se encienden los aspersores, el día tiene todas las papeletas para convertirse en el peor día de tu vida.

Pero mira, los niños se lo toman con filosofía. ¿Por qué tú no?